Palisades Park (NJ), una escapada otoñal

November 16, 2018

¿Desconectar de la ciudad que nunca duerme? Es totalmente posible en una mañana de sábado o domingo y sin necesidad de coger el coche.

 

Dicen que en Nueva York se puede encontrar de todo, incluso tranquilidad. Para esto último hay muchas opciones: perderse en Central Park, pasear por el High Line, alejarse del ruido de la urbe desde una azotea -donde se puede hasta acampar- o incluso echar la siesta en el centro de la ciudad. Pero todavía hay para quien no es suficiente y busca una desconexión total. Se quieren alejar de la llamada jungla de asfalto y para ello NY continúa ofreciendo facilidades: con nada más que calzado y ropa cómoda, basta con cruzar desde Manhattan el famoso puente de George Washington, también conocido como el 'George', y no sólo se saldrá de la ciudad, sino del estado. Se llegará a un paraíso natural repleto de bosques, cascadas y acantilados junto al Hudson que alcanza su máximo apogeo en otoño y que se encuentra en Nueva Jersey: Palisades Interestate Parkway, ruta reconocida como National Scenic Byway, por parte del Departamento de Transportes, dado el carácter histórico y pintoresco del lugar.

 

Así es, se trata de un parque interestatal que limita con la Gran Manzana. Una de las curiosidades de NYC (New York City) es su ubicación: a pesar de que se encuentra en el estado homónimo que conecta con ella al norte* y al este**, gran parte de la urbe limita por el oeste con New Jersey. Por eso mucha gente trabaja en la Gran Manzana, pero vive en NJ, que cuenta con impuestos mucho más bajos. Sólo tienen que que cruzar un puente de los tres existente que llevan a Manhattan***.

 

 Mapa de la Autoridad Portuaria de NY y NJ -Port Authority- que muestra las

conexiones entre los dos estados, además de los distritos de NYC. 

 

También hay quien se escapa a ese lado de la orilla para disfrutar de unas magníficas -para mí las mejores- vistas de Nueva York, observando un skyline distinto al que se obtiene desde el otro lado del East River; o simplemente, como en este caso, quien quiere tomarse un respiro de la ciudad que nunca duerme sin necesidad de coger el coche. 

 

Perspectiva multicolor de Manhattan

 

Sólo hace falta salir de casa equipado de una bolsa, bolso o mochila donde llevar algo de comida -allí hay merenderos- y coger el metro, en caso de que se quieran guardar fuerzas, rumbo al mencionado George Washington Bridge que se encuentra en la parte más norteña de Manhattan, en el barrio Washington Heights. Se puede escoger la línea número 1 -de color rojo- o la A -de color azul y más próxima al puente que la anterior-. En ambas opciones la parada más cercana a GWB es la 181 St. que, tal y como puede observarse en el mapa del subway -la forma más recurrente de referirse allí al metro-, está indicada mediante un punto de color negro, lo cual significa que para llegar a ella hay que tomar un tren local -no express, ya que éstos paran únicamente en los puntos blancos-.

 

 

Galería de imágenes en la que puede apreciarse a mi grupo de amigos cruzando el George Washington Bridge

con la arboleda que conforma los Palisades de fondo y las vistas que se obtienen de Manhattan.

 

Tras salir del transporte subterráneo a la superficie, hay que dirigirse en dirección oeste hacia el GW Bridge y cruzarlo. Puede hacerse andando. Eso sí, cuidado con las bicis, porque se comparte el mismo carril. Es uno de los puentes más transitados del mundo en cuanto a tráfico vehicular y a medida que se avanza por él puede apreciarse una perspectiva poco habitual de la ciudad: los rascacielos de midtown y downtown sobresalen en la lejanía de entre una maleza más cercana de tonalidades otoñales. 

 

Una cañón junto a NYC

 

Al final del GWB -yendo desde Manhattan- se abandona el estado neoyorquino para entrar en Fort Lee, Nueva Jersey. A ese otro lado del Hudson es donde comienzan los Palisades, una línea de acantilados considerados un Monumento Natural Nacional. De hecho, el río forma un cañón que brinda un paisaje muy distinto al de la otra orilla. Su mismo nombre, 'Palisade' -en singular-, deriva de la palabra latina 'palus' que significa 'estaca' en español. ¿Por qué? Porque al juntar muchas estacas o troncos se consigue una empalizada o muro defensivo similar a la imagen que crean los barrancos de este lugar.

 

Galería que enseña el comienzo de los Palisades: vista del GWB desde Fort Lee, Nueva Jersey; de izquierda a derecha la bandera del estado de NJ, la de EEUU y la del estado de NY -más al norte el parque también forma parte del estado neoyorquino-; y una pasarela en el interior de los Palisades desde la que pueden verse las tonalidades otoñales.

 

Incluso los Lenape, los nativos americanos o la nación indígena que vivía originalmente en la zona -Lennape o Lenapi significa 'el pueblo'; también son conocidos como 'lenape lenni' que vendría a ser 'la gente de verdad'-, llamaban a estos despeñaderos 'rocas que parecen filas de árboles' mediante la palabra Weehawken, que hoy da nombre a una ciudad de New Jersey situada al norte de los acantilados.

 

Desde luego, parece otro mundo en el que la gran protagonista es la naturaleza. Una vez allí, el paseante se adentra en bosques de diversas tonalidades -hay que recordar que la época más bonita para visitarlo es en otoño- en los que que de vez en cuando se descubren cascadas o saltos de agua pequeños.

 

Saltos de agua y zonas boscosas dentro de los Palisades. 

 

Del mismo modo, se puede caminar por un paseo junto al río donde es posible hacer picnic. Eso ya queda en mano del senderista, que se alejará por unas horas del estrés de la ciudad y disfrutará, de manera gratuita, de otra de las muchas opciones que ofrece Nueva York para deleitarse con la estación de los colores -en Estados Unidos es casi tradición hacer una escapada otoñal para ver el cambio de hoja, tanto que se ofrecen tours para ello: aquí y aquí se pueden encontrar algunos-.

 

 

 

 

 

*Más allá del Bronx hay una carretera ubicada entre bosques espesos que lleva a distintas zonas residenciales y pueblos del State of New York. Tuve la oportunidad de pasar un día de verano allí donde tomé el brunch, paseé por un precioso puerto y vi la primera carretera del país construída tras la guerra de la Independencia. De todo esto hablaré en otro post.

 

**Más allá de Queens y Brooklyn empieza la denominada Long Island, escenario de innumerables series y películas; además ahí están los famosos Hamptons, la afamada casa encantada de Amytiville y el Finisterre estadounidense: Montauk -dentro de los Hamptons-. Hablaré de ello en otro post.

 

***Además de Manhattan, Staten Island, que tal y como el nombre indica es una isla -es uno de los cinco distritos que componen la ciudad de Nueva York junto a Manhattan, Bronx, Queens y Brooklyn-, se encuentra conectada mediante puentes con el estado de NJ (Nueva Jersey).

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