Saluda al Sol en Times Square

June 20, 2019

Actualización (18 de junio de 2020): a consecuencia del COVID19, este año la cita será virtual a través de este enlace a las 8am, 12pm y 4pm (horario del Este de Norteamérica) del 20 de junio.

 

Celebra el solsticio de verano en la plaza más luminosa de Nueva York mientras liberas tu cuerpo y lo cargas de energía.

 

El día más largo del año -21 de junio en el Hemisferio Norte-, ése en el que reina el sol, lleva festejándose desde tiempos inmemoriales; según varios antropólogos, desde el neolítico -véase Stonehenge-. Los páganos lo hacían con la fiesta Litha, los suecos lo hacen con el festival Midsommar, los polacos con el festejo Wianki y en otros puntos del planeta con la llamada noche de San Juan -Noche de Iván Kupala en algunos países de Europa del Este-. Todos estos eventos tienen en común la conmemoración de la gran presencia de luz, cuya duración varía según el lugar. En Finlandia, por ejemplo, celebran el Juhannus mientras sucede el fenómeno atmosférico sol de media noche o noche blanca, en el que el brillo solar es de veinticuatro horas. Lo mismo podría decirse de Nueva York, donde también existe la fiesta del solsticio y se hace en el rincón más resplandeciente de la ciudad y que se mantiene iluminado día y noche: Times Square. Así, los neoyorquinos se reúnen en las plazas peatonales más famosas de Broadway (Times Sq.) y realizan, como ritual, esa práctica ancestral nacida en la India y llamada yoga.

 

Tuit que muestra una imagen del evento que celebra el solsticio de verano en la Gran Vía Blanca.

 

No es casualidad. El yoga -de la palabra homónima del sánscrito, cuyo significado es 'unión' y refiere a conectar mente y cuerpo, al ser humano y su entorno, a la persona y el universo- es una disciplina física y mental dirigida al flujo de la energía vital. El hinduismo entiende que esa fuerza vital, llamada prana en sánscrito, proviene principalmente de tres fuentes: el Sol, el Aire y la Tierra. Qué mejor momento para practicar este ejercicio, por tanto, que en el día en que el astro rey se mantiene en su cenit, o situación más elevada sobre el horizonte el tiempo máximo posible.

 

Es una jornada en la que esta estrella parece colgar en el firmamento sin moverse. De hecho, el vocablo "solsticio" viene de la palabra latina solstitium que proviene de la unión de dos palabras: sol sistere, es decir, "sol quieto". El astro permanece en su punto más alto mucho tiempo cual bola de Times Square el 31 de diciembre, aunque en esta ocasión no para dar la bienvenida al año nuevo, sino al verano.

 

#SolsticeTSq


O al menos en algunas culturas, en Irlanda o Suecia, por ejemplo, no consideran que se inicie el estío. Para ellos la estación empieza el uno de mayo y el día de más horas de luz es denominado 'Midsummer' en el caso irlandés y 'Midsommar' en el sueco, que en ambos casos viene a ser 'pleno verano'. Sea como sea, todos celebran el solsticio y la Gran Vía Blanca lo hace por partida doble, puesto que según los organizadores de este evento, en el festejo del año nuevo que tiene lugar ahí se conmemora el solsticio de invierno y ésa es la justificación para hacerlo también ahí en verano. Sin olvidar el entorno digital, donde también tendrá lugar la celebración a través del hashtag #SolsticeTSq.

 

En este tuit se han utilizado diferentes hashtag, entre ellos el oficial: #SolsticeTSq.

 

Lo cierto es que ambas fechas, Nochevieja y el solsticio invernal -21 de diciembre en el Hemisferio Norte-, marcan el fin de un ciclo y el comienzo de otro: a partir del día más corto y la noche más larga, el sol comienza a ganar terreno, lo cual en la Antigua Roma se entendía como el renacimiento del sol o el triunfo de la luz sobre las tinieblas -esto también se observa en la cultura vasca, ya que al periodo de la Navidad se le denomina Eguberriak, que proviene de egun berriak, que significa 'días nuevos'-; y no hace falta explicar que el año nuevo, con sus tradiciones y propósitos, simboliza un cambio de etapa. 

 

La fiesta veraniega neoyorquina nació en 2003 y se concibió como contraste a la New Year's Eve. Tim Tompkins, presidente de la Times Square Alliance -asociación sin ánimo de lucro que organiza el evento-, lo cuenta de esta manera: "Pensamos que podría haber algo en la idea de aprovechar la energía del sol para revitalizarnos a través de la quietud. Como productor de la otra celebración del solsticio (también conocida como la víspera de Año Nuevo), la Alianza de Times Square pensó que esto podría ser un contrapunto tranquilo, silencioso y soleado a ese evento bullicioso. Ahora, miles de personas están realizando una peregrinación diferente a Times Square, y bajo la luz brillante del día más largo".

 

Un momento de la celebración del solsticio de verano en Times Square. El ambiente es calmado.
 

Con esa mención a un nuevo peregrinaje Tompkins hace un llamamiento internacional, ya que cualquiera puede participar y, de hecho, son yoguis de todo el mundo los que se acercan. Tal y como la página oficial del evento explica, el objetivo es que los participantes encuentren su centro en el corazón de la Gran Manzana. Es todo un reto, puesto que se trata de uno de los lugares más concurridos de la urbe y del mundo. De ahí viene el nombre del evento: Mind Over Madness Yoga, cuya traducción sería 'Yoga para que reine la mente sobre la locura'.

 

"La vida urbana puede ser dura. La otra cara de la sorprendente variedad de opciones, actividades y aspiraciones que tenemos en un lugar como Nueva York es lo difícil que es mantenerse centrado, enfocado y en el momento presente", explican en la web. "El yoga nos une con el flujo universal y nos conecta con nuestros propios ritmos personales. La disciplina del yoga mejora nuestra capacidad para responder a señales sutiles que promueven el bienestar. La paz se convierte en el ambiente natural de nuestras relaciones y nuestro mundo. Este es el momento de celebrar nuestra capacidad de extender. A medida que el sol sube a su punto más alto y está suspendido en el cielo durante el período más largo, nos proporciona una fuerza vital que sostiene toda la vida, nos da un punto focal y une nuestro propósito para lograr nuestras ambiciones más altas", continúa Douglass Stewart, cofundador de la fiesta.

 

Desde el amanecer del Día Internacional del Yoga

 

Parece contradictorio asociar festejos tan conectados a la naturaleza con el entorno urbano. Son ritos propios de la cultura o sociedad agrícola. Sin embargo, ahí están, en la jungla de asfalto o ciudad de los rascacielos, y comienzan con los primeros rayos de sol. Desde las 7.30am hasta las 7.30pm del 21 de junio, solsticio de verano y Día Internacional del Yoga, se ofrecen siete clases gratuitas de esta disciplina.

 

Celebración íntegra del evento Mind Over Madness Yoga.

 

Has leído bien. El día más largo del año también es la jornada global dedicada a esta práctica. Así lo nombraron las Naciones Unidas en 2014; y para celebrar el quinto aniversario, de la misma forma que en Times Square, este año en la sede de la ONU en NY tendrá lugar una clase de esta materia organizada por la Misión Permanente de la India y con el título 'Yoga para la Acción Climática'. "El cambio climático es el resultado de haber llevado nuestras prácticas al extremo (...) el yoga nos enseña cómo encontrar el equilibrio: dentro de nosotros, dentro de nuestra comunidad humana y medioambiental (...) al sentirnos bien con nosotros mismos, no buscamos gratificaciones excesivas y con esto nos hacemos conscientes de la naturaleza y el medio ambiente (...) ser yogui, ser consciente, luchar por la sostenibilidad nos puede ayudar a resolver los retos climáticos", argumenta el biólogo Ahmed Soliman.

 

“El yoga es un estilo de vida, no es una práctica competitiva, todo el mundo puede hacer yoga. No importa la edad ni la condición física, quien puede respirar puede hacerlo, es tan simple como eso”, añade Soliman. Simplicidad, ahí está la clave. Es una cuestión de ecología y minimalismo, de aprender a utilizar los recursos que la tierra nos brinda con consciencia.

 

La relación entre el Yoga y la ecología

 

El yoga ayuda al ser humano a entender su interdependencia con el medio: al centrarse en la respiración, por ejemplo, la persona comprende que necesita el oxigeno que la naturaleza le ofrece. La vinculación de esta práctica con la naturaleza también se hace evidente al reparar en que las posturas siempre tienen nombre de elementos que se encuentran en ella -saludo al sol, el árbol, la flor de loto, etc-. Pero para ello debe entenderse que el yoga es, tal y como dice el biólogo, un estilo de vida, no un mero ejercicio físico. 

 

Persona realizando un estiramiento parte del yoga.

 

El ser consciente del entorno no sólo tiene que ver con el medio ambiente, sino también con el bienestar del resto de personas que conviven con nosotros en este planeta. A pesar de que el Mind Over Madness Yoga es gratis, desde la organización se propone hacer una donación a dos de sus organizaciones benéficas que tienen que ver con el yoga en la ciudad: por un lado, a Bent on Learning, que enseña a los niños de escuelas públicas esta práctica para que estén más saludables, más felices y mejor preparados para el éxito académico y personal y quieren llegar a atender a tantos estudiantes como puedan -click aquí para donar-; y Exhale to Inhale que atiende a supervivientes de violencia doméstica y abuso sexual brindándoles herramientas de sanación y cimentación mediante el yoga, ofrecen esta disciplina gratuitamente a personas que de otra manera no tendrían acceso a ella y su objetivo es llegar a 1.000 supervivientes este 2019 -click aquí para donar-. Mencionan una cantidad igual a la a la que normalmente cuesta una clase.

 

Cómo formar parte del Mind Over Madness Yoga

 

En realidad, para participar en el evento basta con tener ganas, al igual que para empezar a practicar esta disciplina. Eso sí, dado el éxito que ha cosechado, es recomendable apuntarse con antelación en su web. También aceptan a gente que aparece en el momento, pero tienen prioridad quienes se han apuntado antes, los cuales tienen garantizada su plaza en una clase -sólo se puede participar en una de las siete que se ofrecen durante el día, esto es muy importante porque el registro de quien se apunte a más de una quedará automáticamente invalidado- y el material. Se repartirán esterillas y botellines de agua a quienes se hayan registrado. Cada uno también puede llevar su agua si lo prefiere.

 

Las esterillas necesarias para realizar la actividad serán repartidas aquellos que se hayan registrado con antelación.

 

Una vez apuntado, el participante recibirá un e-mail de confirmación especificando la ubicación de registro el día anterior al Mind Over Madness. ¿Cómo llegar hasta allí? Las opciones de transporte están enumeradas en la página de la Times Square Alliance y el lugar estará acondicionado para quienes tengan alguna discapacidad -deberán dirigirse al punto de registro para recibir asistencia-. Los menores de dieciocho también pueden formar parte del evento, aunque deben tener un permiso firmado, tener al menos diez años y estar acompañados por un padre o tutor en todo momento. Las mascotas no están permitidas -a excepción de perros de servicio- y se recomienda aparecer una hora antes de la sesión. Así, se tendrá tiempo de recoger el material, buscar un lugar -y asegurarse el sentarse junto a sus amigos; eso sí, no se puede guardar sitio a alguien que llegará más tarde, deberán apuntarse al mismo tiempo y llegar con al menos treinta minutos de anticipación al punto de registro designado- y relajarse antes de que empiece. Se dejará que los yoguis entren aproximadamente 45 minutos antes de la clase.

 

No hay baños públicos ni vestuarios ni casilleros. Los practicantes deben llegar ataviados con su ropa deportiva. Además, dado el espacio limitado disponible, los organizadores aconsejan traer únicamente un bolso o mochila que podrá colocarse junto a la esterilla durante la clase. No está permitido fumar. Hay que recordar que las plazas de Broadway son espacios libres de humo durante todo el año. Además, en esa área, concretamente en las calles 44 y 45 de Broadway, se llevarán a cabo otras actividades: se colocará el Yoga Village donde habrá opciones para sacarse fotos -que si se comparten con el hashtag #AerieREAL dichas imágenes aparecerán en su cartelera de Times Square- y talleres para hacer bolsos de cristal o rollerballs de aceites esenciales. Ahí también, los patrocinadores tendrán puestos con información, muestras gratuitas, punto de registro y cupones.

 

Momento tras la desaparición del sol durante el solsticio de verano.

 

El festejo del solsticio de verano dura hasta el anochecer, hasta despedir al sol -he aquí el horario-. Aunque a veces no es posible ver los rayos, ya que la luz solar queda escondida por nubarrones y en ocasiones incluso chaparrones. En esos casos, la celebración continúa con y sin lluvia. La seguridad ciudadana es prioritaria y el clima puede interferir retrasando las sesiones hasta que el diluvio disminuya, pero hasta ahora nunca se ha cancelado una clase. Se irá informando a los asistentes acerca de si una clase necesita retrasarse o cancelarse y se les invita a vestirse acorde a la meteorología.

 

Pase lo que pase, con nubes o no, la noche se hará esperar, porque el astro rey estará más tiempo elevado que nunca en este 2019. A partir de entonces su descenso comenzará y la próxima fiesta, la del próximo solsticio, el de invierno, será la bola de cristal de Times Square la que permanezca arriba y el sol el que comience a ganar espacio otra vez. 

Please reload

CONÓCEME:

AINHOA ETXEBERRIA

EL BLOG:

PROIEKTUKA

PROYECTO Nº1|  

GUÍA DE VIAJES

ENTRADAS

DESTACADAS

Vistazo virtual a la 'New York Earth Room', un terreno enclaustrado en Manhattan

April 21, 2020